Anteriores

Powered by mod LCA

Formulario de acceso

Domingo 24º del Tiempo Ordinario
Ciclo C

15 de septiembre de 2019
 

Un Dios Padre, sólo libertad y amor



    Nos han acostumbrado a temer a Dios y nos cuesta trabajo aceptar que Dios es sólo amor. Pero así lo explica con toda claridad el evangelio de hoy, superando y completando la incompleta revelación que de Dios nos ofrece el Antiguo Testamento. El Dios eternamente enojado no es el Padre de Jesús; y no debe gustarle nada que pensemos que eso podría ser posible. Y nosotros, si realmente queremos ser sus hijos, debemos intentar parecernos a Él y renovar nuestro mundo, desde sus mismos cimientos, para que pueda ser un mundo de hermanos, hijos de un Dios que sólo es amor. Y, por eso, es fuente y garantía de libertad.

Domingo 25º del Tiempo Ordinario
Ciclo C

22 de septiembre de 2019
 

No podéis creer en Dios y creeros dioses

 

      Servir al dinero es adorarse a sí mismo; el dinero, cuando se busca por sí mismo y no sólo como medio para satisfacer las necesidades básicas de la vida, no es más que un instrumento para adquirir poder, para sentirse fuerte y someter a otros a servidumbre. Por eso la búsqueda codiciosa del dinero es incompatible con la cercanía al verdadero Dios, el que siendo Padre hace hijos libres a todos los hombres.

Domingo 26º del Tiempo Ordinario
Ciclo C

29 de septiembre de 2019
 

Falsa esperanza, ideología alienante

     Falsa esperanza la de los que creen que engañarán a Dios con sus muchas celebraciones litúrgicas, olvidando practicar la justicia y la solidaridad; ideología engañosa, alienante y opresora la de los que enseñan que los pobres deben resignarse con su sino y consolarse con la expectativa de una mejor suerte en la vida futura. A la luz del evangelio no se pueden separar el amor a Dios y el amor -verdadero, de hecho, no de boquilla- a los hermanos; y a la luz del mensaje de Jesús no se puede decir a los pobres que esperen a la otra vida para ser felices; porque Dios los quiere; y los quiere dichosos ya.

Domingo 27º del Tiempo Ordinario
Ciclo C

6 de octubre de 2019
 

¿Hijos o «pobres siervos»?

     Precisamente porque Jesús sabía que no sería cosa fácil, las recomendaciones a romper con lo viejo abundan a lo largo del evangelio. La morera que se hunde en el mar y desaparece representa esa ruptura. Sin embargo, todavía, entre los que nos llamamos seguidores de Jesús siguen presentes muchos de los viejos valores; y brillan por su ausencia otros que deberían ser característicos de nuestro estilo de vida, como la igualdad, la solidaridad, la comprensión, el perdón... Y, sobre todo, se echa de menos el servicio a los hermanos que no nos hace siervos, sino hijos.